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El Monasterio de Saint George fue creado en el siglo IV por unos monjes que buscaban la experiencia de los profetas bíblios en el desierto y se estableció en torno a una cueva donde, según una tradición, Elías fue alimentado por cuervos (1 Reyes 17:5-6).

El Monasterio, que se encuentra en la región de Wadi Kelt en las cercanías de la ciudad de Jericó, fue creado por 5 monjes de la región de Siria bajo un sistema de comunidad igualitaria llamada coenobium  (ver más adelante) y unos años más tarde ampliada por un monje llamado Georgius de Coziba a cuyo nombre se denomina el monasterio.

De acuerdo al testimonio de Cirilo de Scitópolis, biógrafo cristiano del siglo VI, cuando Georgius llegó al monasterio un monje quiso engañarlo y su mano quedó paralizada. Además, según Cirilo, cuatro veces se salvó de caer al precipicio, tres veces se salvó de que una víbora lo muerda e inclusive una vez consiguió salvar el monasterio de un incendio. En una ocasión arrojó un jarra con un panal de abejas al río ya que la condideró “una tentaciòn del diablo”.

Cuando monjes griegos – ortodoxos renuevan el lugar en el 1878, llaman al monasterio Saint George en memoria de este monje considerado para ellos santo.

La llegada de monjes al Desierto de Judea se ubica dentro del contexto del movimiento monástico que se inicia en Egipto en el siglo III a través de las figuras de Pablo de Tebas y Antonio Abad,  monjes ermitaños, quienes dejaron Europa  para aislarse en la región oriental del desierto de Egipto.

Los motivos que llevaron a estos primeros monjes a optar por un modeo de vida ermitaño en el desierto de Egipto están relacionados, por un lado, con escapar de las persecuciones de cristianos y, por el otro lado, por motivos teológicos: humildad, celibato y principalmente imitar la forma de vida de Juan el Bautista y del propio Jesús.

Desde Egipto este movimiento de miles de monjes comienza a expandirse en el siglo IV hasta llegar primero a Gaza y luego al Desierto de Judea en la actual Israel.

El motivo por el cual miles de monjes se asientan en el Desierto de Judea tiene que ver con el relato Bíblico referente al Desierto de Judea en donde figuras como el Profeta Elías y su discípulo Eliseo se resguardaron en el desierto y aún más: también fue el lugar donde caminó Juan el Bautista y donde Jesús fue bautizado.

Los monjes en el Desierto de Judea estaban organizados en dos tipos de formas de vida:

  1. Aislamiento individual en donde monjes residían en cuevas llamadas “Lauras” y en donde una vez por semana (generalmente los domingos) se reunían varios residentes de Lauras para comer juntos, estudiar y orar. Luego regresaban a sus lauras para continuar una vida de aislamiento.
  2. Forma de vida comunitaria en donde varios monjes convivían bajo el liderazgo de un monje superior en el marco de una organización comunitaria llamada coenobium. Esta forma de vida aseguraba poner un orden a la vida en común de los monjes, en lo que respecta a la administración de los bienes y productos, así como la formación en la fe, la disciplina y los intereses filosóficos del cristianismo naciente. Se realizaban actividades de meditación y recogimiento, propias de las comunidades religiosas.

Las comidas de los monjes eran escasas, no por una cuestión de pobreza, sino por que consideraban que debían comer lo justo y necesario. De hecho fueron encontrados restos arqueológicos de monasterios del tipo coenobium con bellísimos mosaicos y otros elementos que daban testimonio de la abundancia en recursos de estas comunidades.

En total fueron creados 60 monasterios en el Desierto de Judea (uno de ellos está en Masada) y figuras prominentes de este movimiento llegaron a tener una influencia central en el Cristianismo como el caso de Martirius quien inclusive llegó a ser coronado como Patriarca de Jerusalém.

En la actualidad en el Monasterio de Saint George residen algunos monjes ancianos de origen griego ortodoxo.

La ciudad de Gamla se encuentra sobre la colina occidental de las alturas del Golán y toma su nombre del hebreo gamal, “camello”, por estar en una colina con forma de joroba. Justamente Yosef Ben Matityahu, comandante en jefe en la Galilea de la rebelión de los judíos contra Roma proporciona en uno de sus libros (ya bajo el nombre de Flavio Josefo) un fascinante detalle topográfico e histórico que a posteriori ayudaría a que los arqueólogos encontraran las ruinas de esta ciudad en 1976.

Yosef Ben Matityahu fortificó Gamla en el año 66 convirtiéndola en la ciudad más importante en el Golán. En el año 67, los romanos, liderados por el gran general Vespasiano y su hijo Tito (ambos serían coronados emperadores de Roma algunos años después) asedian la ciudad por el término de un mes. En un primer ataque los sodados romanos fracasan en su intento por conquistar la ciudad y muchos de ellos caen muertos ante el excelente auto acuartelamiento de los rebeldes.

¡La euforia de los rebeldes era indescriptible!

De nada ayudaron los intentos del Rey Agripas II para que los rebeldes se rindieran y en un nuevo ataque los soldados romanos consiguen entrar en el área de la torre de vigilancia, desmoronando los cimientos de la misma hasta caer.

Al entrar, los soldados romanos masacran sin piedad 4000 judíos mientras que 5000 judíos deciden cometer suicidio arrrojándose de la cima de la colina hacia los valles que la rodean. Esta descripción es bien detallada por Flavio Josefo quien curiosamente no estuvo presente pero que sin dudas conocía muy bien la ciudad ya que fue él mismo quien realizó las fortificaciones.

Algunos historiadores dudan acerca de la veracidad de los números presentados por Flavio Josefo y también es interesante que el historiador judío-romano en tres ocasiones habla de suicidios masivos de judíos: en Yodfat, Gamla y Masada, siendo que el suicidio está prohibido terminantemente en el judaísmo.

Luego de la victoria romana en Gamla, el general Vespasiano y su hijo Tito pasaron la noche en el palacio del Rey Agripas ubicado en Cesarea de Filipo (actual Banias) y sus legiones acamparon alrededor de la ciudad.

Hoy en Gamla se pueden apreciar impactantes hallazgos como el enorme hueco que hicieron los soldados romanos en la muralla por medio de un ariete, moneda local acuñada por los rebeldes, restos de lanzas romanas, las casas de los habitantes, baños rituales y el más impresionante de los hallazgos: La Sinagoga de Gamla, ¡de las más antiguas del mundo!

Por César Silva y Gerardo Jofre González-Granda

«Del ejército filisteo  se adelantó un campeón, llamado Goliat, oriundo de Gat, de casi tres metros de alto.Llevaba un casco de bronce en la cabeza, una cota de malla de bronce que pesaba  medio quintal, grebas de bronce en las piernas y una jabalina de bronce a la espalda; el asta de su lanza era como la percha de un tejedor y su hierro pesaba seis kilos. Su escudero caminaba delante de él «.( 1 Samuel 17: 4-7).

1. Por una parte tenemos a David quien mató a Goliat en (1 Samuel 17:50) – “Y David prevaleció sobre el filisteo con una honda y una piedra, e hirió al filisteo y lo mató, pero no había espada en la mano de David”.

2. Por otra parte tenemos a Elhanán quien también mató a Goliat (2 Samuel 21:19) – “Y otra vez hubo guerra contra los filisteos en Gob, y Elhanán hijo de Yaír, el de Belén, mató a Goliat, el de Gat, y su lanza era larga como percha de un tejedor”.

3. Pero todavía hay una tercera versión: En Crónicas 20: 5 dice: “Y otra vez hubo guerra contra los filisteos, y Elhanán hijo de Yaír mató a Lahmi, hermano de Goliat, el geteo, cuyo yugo era como la percha de un tejedor”.

Así que o había dos Goliat de Gat y David mató a uno y Elhanán al otro, o a David se le llamaba en origen Elhanán, o fue Elhanan y no David, quien mató a Goliat y a su hermano.

¿Y qué nos dice la arqueología del nombre Goliat?

¿Elhanán = David?

Se ha especulado con la posibilidad de que David tuviera otro nombre: Elhanán,  algo similar a lo que ocurrió con Salomón, que cargaba el nombre adicional de “Jedidias” (2Sam 12:25) que significa «amado de Yhwh». Nombre dado a Salomón, en su nacimiento, por el profeta Natán, como prenda especial de que Dios volvía a mirar con favor a David una vez arrepentido después de la muerte del primer hijo de Betsabé. Esto, el hecho de que un mismo personaje bíblico pueda aparecer con varios nombres, no es algo excepcional e incluso algunos nombres propios tienen un mismo origen fonético, como por ejemplo «Sha”al” (Saúl) y Shmuw”el (Samuel), lo que ha dado pié a plantear si aparentemente distintos, refieren a la misma persona.

Entre Jerusalén y Askelón, encontramos la antigua ciudad filistea de Gat (Tell -es Safi). En 2005, arqueólogos de la Universidad de Bar-Ilan, dirigido por el profesor Aren Maeir, encontraron una serie de ostracones con inscripciones, con el nombre ALWT y WLT, nombres etimológicamente indoeuropeos, no semítico, que significan «Goliat» y datan del siglo X-IX a.C. Luego, la conclusión es que el nombre Goliat era un nombre usado en la ciudad filistea de Gat en tiempos de David y no fue un nombre aislado. Sin embargo, que hubiera más de un Goliat en Gat no indica que haya distintos Goliat en la Biblia.

La misma descripción coincidente de este gigante con una punta de lanza tan grande como una percha de tejedor nos indica que estamos ante el mismo personaje. Sin embargo, el relato de David (1 Samuel 17:4-7), está mucho más adornado y es más largo que el de Elhanán. Finkelstein sostiene que el relato de David y Goliat es más tardio que el de Elhanán y Goliat. El relato de David y Goliat fue compuesto en el siglo VII a.C, atribuyendo el redactor al rey David el mérito de Elhanán, el verdadero vencedor de Goliat.

La arqueología ha demostrado que la armadura que aparece descrita en el relato de David y Goliat no es filistea. No obstante, si es una armadura familiar con el mundo griego del siglo VII a.C. A ello hay que añadir que el relato de David y Goliat tiene semejanzas con el duelo de Héctor y Áyax, en la Ilíada. Los mercenarios griegos oplitas, con armadura y casco como el descrito en 1 Samuel 17:4-7 se instalaron por orden de Egipto en las rutas comerciales para protegerlas y tuvieron contacto con los judaítas en tiempos del rey Josias. Fue en tiempos de este rey y su reforma a favor de los sacerdotes de YHWH  cuando se compuso el relato de David y Goliat.

Una vez que tenemos a Elhanán como autor más arcaico de la muerte de Goliat debemos tratar que sucede con 1 Crónicas 20: 5 y porque en 2 Samuel 21:19 se cita únicamente a Goliat y no a Lahmi.  Algunos estudiosos sugieren que pudo haber ocurrido un error del copista en el libro de 2 Samuel, donde la expresión “hermano de Goliat”, pudo haber sido alterada a causa de un pequeño cambio del hebreo, quedando simplemente Goliat.

Por lo tanto, para estos estudiosos,  2 Samuel 21:19 está errado y 1 Crónicas 20: 5 contiene la información correcta. Sin embargo esta interpretación tiene un osbtáculo insalvable. 1 Crónicas 20:5 es posterior en su composición a 2 Samuel 21:19. De hecho 1 Crónicas 20:5 es una interpretación más moderna de 2 Samuel 21:19 teniendo en sus manos el famoso relato de David y Goliat (1 Samuel 17:4-7). Esto significa que el relato más antiguo de todos es 2 Samuel 21:19 y no hay punto de apoyo para sostener un error del copista en el relato más antiguo sobre Goliat.

Da la impresión, que 1 Crónicas 20:5 se encuentra con el problema de que dos personas distintas (David y Elhanán) han matado al mismo gigante, lo cual no es posible. Es lo que los investigadores llaman «criterio de dificultad», una situación incómoda que obliga al redactor de Crónicas a hacer un apaño. El apaño es atribuir a Elhanán la muerte de Lahmi, el hermano de Goliat. El criterio de dificultad ha sido empleado en la investigación del Jesús histórico, pero he encontrado también la aplicación de este criterio en diferentes pasajes del tanaj. Lo que viene a decir este criterio, es que es muy probable que una tradición contenga un núcleo histórico, cuando ésta causa muchos  problemas a los redactores posteriores. No tiene lógica inventarse a un personaje llamado Elhanán que vence a Goliat, si luego esto va a causar dificultades a los redactores posteriores.

Elhanán, es de Belén de Judea y David resulta que también. Una referencia histórica a la ciudad aparece en las Cartas de Amarna (hacia 1400 aC) donde Belén es conocida como Bit-Lahmi.

En Cronicas, el hermano de Goliat se llama Lahmi. ¿Por qué esta relación entre Belén y el gigante Lahmi?

Se cree que la similitud de este nombre con sus formas modernas indica que se trataba de un asentamiento cananeo.

Tenemos pues a Elhanán de Bit-Lahmi poniendo fin a Lahmi.

Los textos de Babilonia revelan los nombres de más de tres mil dioses y demonios, miembros de panteones locales y nacionales. La mayoría juegan un papel en el culto o la magia, y fueron representados de alguna forma.

El nombre Lahmi es el de un dios acadio incorporado en Belén al panteón cananeo, como Lahmu. El arqueólogo William F. Albright , afirmaba que para los cananeos, Beit Lachama significaba ‘Templo del dios Lakhmu’, que más tarde distorsionó a ‘Casa de pan’ en hebreo y arameo y a ‘Casa de la carne’ ‘ en árabe.

Lahmu es una deidad acadia, el primer hijo mitológico de Apsu y Tiamat. Con su hermana Lahamu, fueron los padres de Anshar y Kishar, el padre del cielo y la madre de la tierra, que engendró a los primeros dioses. Lahmu se representa como una serpiente, o como un hombre barbudo con seis rizos de pelo. Para los sumerios, Lahmu era “el fangoso”, y este título fue entregado alguna vez al guardián del templo Abzu de Enki en Eridu. Como guardián, se denomina Lahmu el Peludo, o a veces “el Peludo”.

La historia y la connotación de ” Lahmu ” coinciden perfectamente con la historia del héroe desnudo, y no hay ninguna razón para sospechar de orígenes separados.

Lahmu era un dios guardián gigante que protegía las puertas del templo Abzu de Enki en Eridu . Él y su hermana-esposa Laḫamu son deidades primordiales en la Epopeya de la Creación de Babilonia. Enuma Elis y Lahmu pueden estar relacionados o ser idénticos a “Lahamu”, una de las criaturas de Tiamat en esa épica.

Aproximadamente 1000 años antes de que los hebreos llegaran a Israel, los cananeos habrían erigido un templo para adorar al dios Lahamu en la colina ahora conocida como la colina de la Natividad en el pueblo de Beit Lachama (Belén).

Beit Lachama era fértil y tenía un buen suministro de agua. Cuando Lahamu fue rechazado por los judaitas del dios Yhwh, su imagen debió ser destruida y esta tradición procedente de Belén pudo haberse incorporado en el Libro de Crónicas. De esta forma Lahmi el hermano de Goliat, no era una persona de carne y hueso, sino la representación de un gigante, un dios, un guardián que custodiaba un templo cananeo en Belén, destruido por los hebreos.  En conclusión, el relato que contiene 1 Crónicas 20:5 no es sólo para salvaguardar a David, como autor de la muerte de Goliat, sino también puede estar incorporando el final de una deidad arcaica cananea en Belén.

Al norte de Israel, en la ciudad de Abel Beth Maacah, se ha descubierto una pequeña figura que data de hace 2.800 años. La escultura, de expresión seria, representa a un hombre de ojos oscuros con cabello largo y negro y con barba que lleva una diadema amarilla y negra. Es posible que se trate de la cabeza de un personaje de la Biblia. Fue encontrada el verano pasado por el estudiante de ingeniería de Jerusalén Mario Tobia en un gran edificio en el punto más alto de la Ciudad Antigua, que es mencionada varias veces en el Antiguo Testamento, según informa Live Science.

La cabeza, de poco más de 5 centímetros, fue tallada en una cerámica vidriada llamada fayenza. Según los arqueólogos, lo más probable es que en su día formara parte de una estatuilla de entre 20 y 25 centímetros.

La calidad del tallado y su ubicación indican que representa a un miembro de la élite. La datación por radiocarbono del material orgánico que se encuentra en la misma habitación que la miniatura, sugiere que se construyó en algún momento entre los años 902 y 806 a.C. En ese momento había tres reinos cerca de Abel Beth Maacah: Israel, Tiro y Aram-Damasco. Los posibles gobernantes que podrían estar representados son el rey Acab de Israel, el rey Hazael de Aram-Damasco y el rey Ethbaal de Tiro.

Las excavaciones en el edificio continuarán este verano, en un trabajo conjunto entre la Universidad Azusa Pacific y la Universidad Hebrea de Jerusalén. Los arqueólogos esperan encontrar más información que pueda ayudar a determinar quién es realmente el rostro de la escultura.

Fuente: ABC

La Universidad Hebrea de Jerusalén ha anunciado este jueves el descubrimiento de una cueva que guardó los denominados Rollos del Mar Muerto: un conjunto de casi mil pergaminos, en hebreo, arameo y griego y de un período comprendido entre el siglo III antes de Cristo y el siglo I después de Cristo. Entre ellos, figuran numerosos libros del Antiguo Testamento.

Además, hasta ahora los arqueólogos creían que los manuscritos -descubiertos por un beduino en el noroeste del Mar Muerto entre 1947 y 1956 cerca del yacimiento de Qumrán- habían sido guardados en once cuevas.

“El descubrimiento de otra cueva más, la 12, podría revolucionar la información de la que disponemos”, afirma Oren Gutfeld, arqueólogo del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, responsable de las excavaciones.

Ahora y gracias a este nuevo descubrimiento, los expertos sugieren la necesidad de nombrarla como la ‘Cueva 12’: un hallazgo que representa un hito en la investigación de estas piezas documentales de la historia hebrea.

Aunque técnicamente la cueva no contiene manuscritos, el análisis de los fragmentos de cerámica en los que se colocaban los pergaminos, así como las correas que las rodeaban, sugieren que estuvieron allí.

En concreto, la excavación halló numerosos frascos de almacenamiento y tapas del período del Segundo Templo, escondidos en nichos a lo largo de las paredes de la cueva y dentro de un largo túnel en su parte trasera. Gracias a la rotura de los frascos, la retirada de su contenido y el descubrimiento de un par de hachas de hierro de la década de 1950 (almacenadas en el túnel para su uso posterior), se ha demostrado que la cueva fue saqueada.

La cueva fue utilizada en el Calcolítico y el Neolítico

El descubrimiento no sólo incluyó los frascos de almacenamiento, sino también los fragmentos de envolturas de rollo, una cadena que ató los pergaminos y un trozo de cuero tratado. Asimismo, el hallazgo de la cerámica y de numerosas hojas de sílex, puntas de flecha y un sello decorado hecho de cornalina y una piedra semipreciosa, también revelaron que esta cueva fue utilizada en el Calcolítico y el Neolítico.

“El importante descubrimiento de otra cueva atestigua el hecho de que aún queda mucho trabajo que hacer en el desierto de Judea. Además, se espera llevar a cabo otros hallazgos de gran importancia” subraya Israel Hasson, director General de la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Debido a la carrera a contra tiempo por frenar el robo de bienes patrimoniales en todo el mundo, Hasso cree necesario que el Estado de Israel “movilice y asigne los recursos necesarios para lanzar una operación histórica que permita llevar a cabo una excavación sistemática de todas las cuevas del desierto de Judea”.

Fuente: El Mundo

Un sello de arcilla del siglo VIII a.C. descubierto en una excavación en Jerusalén podría llevar el nombre del profeta bíblico Isaías, según un nuevo artículo en Biblical Archaeology Review.

En el artículo, titulado Is This the Prophet Isaiah’s Signature?(¿Es esta la firma del profeta Isaías?), la autora y arqueóloga Eliat Mazar sugiere que la antigua inscripción hebrea que aparece en el óvalo de arcilla dañado de 1,2 centímetros podría haber rezado «Perteneciente al profeta Isaías».

Si la interpretación de los caracteres del sello de 2.700 años es correcta, sería la primera referencia a Isaías fuera de la Biblia. Al profeta hebreo se le describe como consejero del rey judío Ezequías, que gobernó entre finales del siglo VIII y principios del siglo VII a.C.

Una imagen del Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas en Jerusalén. El sello se descubrió en el Ophel, una antigua zona fortificada cuyas ruinas pueden verse en la esquina inferior derecha.
FOTO POR ANNIE GRIFFITHS, NATIONAL GEOGRAPHIC CREATIVE

El sello de arcilla, o bulla, fue uno de los 34 descubiertos durante las excavaciones realizadas por Mazar en 2009 en la base de la muralla sur del Monte del Templo o Explanada de las Mezquitas en Jerusalén. Los sellos, o bullae, se recuperaron en pequeñas fosas de desperdicios de la Edad del Hierro (1200-586 a.C.), fuera de la muralla de lo que Mazar describe como una panadería real, arrasada durante la destrucción babilónica de Jerusalén en el 586 a.C.

El profeta Isaías

El sello lleva impresos caracteres en hebreo antiguo que forman el nombre Yesha‘yah[u] (nombre en hebreo de Isaías), seguido de la palabra nvy.

Como el sello está dañado al final de la palabra nvy, Mazar sugiere que la interpretación podría estar incompleta. Si nvy estaba seguido originalmente por la letra hebrea aleph, el resultado sería la palabra profeta, revelando la inscripción siguiente: «Perteneciente al profeta Isaías».

El contexto arqueológico en el que se descubrió el sello refuerza esta interpretación, según escribe la arqueóloga.

En 2015, la revelación de que otra bulla descubierta en las excavaciones en Ophel llevaba el sello personal del rey Ezequías llegó a los titulares internacionales. Según el artículo más reciente, el sello de Isaías se descubrió a solo 3 metros del de Ezequías en la misma excavación de 2009.

La bulla de arcilla con el sello del rey Ezequías se descubrió en la misma zona de excavación, a solo 3 metros del lugar donde se descubrió el sello de Isaías.
FOTO POR OURIA TADMOR/EILAT MAZAR

La relación cercana entre el profeta y el rey que se describe en la Biblia y la proximidad de los hallazgos de los dos sellos «parecen dejar abierta la posibilidad de que, pese a las dificultades que presenta la parte dañada de la bulla, podría tratarse de una inscripción del profeta Isaías, consejero del rey Ezequías», escribe Mazar.

«Grandes obstáculos»

Por tentadora que sea la interpretación, Mazar reconoce que hay «grandes obstáculos» a la hora de interpretar sello, en particular la palabra nvy. Sin aleph al final, es probable que nvy solo sea un nombre propio (normalmente el nombre del padre de la persona) o un lugar (el lugar de procedencia de la persona).

Christopher Rollston, profesor de lenguas semíticas de la Universidad George Washington, está de acuerdo en que la lectura de nvy es problemática.

«La letra que sería necesaria para confirmar que la segunda palabra es el título profeta es un aleph. Pero no se lee ningún aleph en esta bulla, y por eso esta interpretación no puede confirmarse», afirma.

Rollston señala que la falta del artículo definido h complica la lectura de nvy. En la mayor parte de referencias bíblicas, se alude a el profeta en vez de solo a profeta. «En resumen, si esta fuera la palabra profeta, me hubiera gustado ver la palabra el, como en el profeta Isaías», afirma.

Aunque Mazar señala que la falta de artículo definido también supone un problema para la interpretación del sello, sugiere que el artículo definido podría haber aparecido originalmente en una zona dañada sobre la palabra nvy o, citando otros ejemplos arqueológicos y textuales, sencillamente se omitió.

Los investigadores sugieren que la zona dañada del sello podría haber contenido originalmente los caracteres hebreo vav y h en el registro medio y aleph en el registro bajo (texto reconstruido en azul). El grabado completo del sello diría «Perteneciente al profeta Isaías».
FOTO POR ILLUSTRATION BY OURIA TADMOR/ EILAT MAZAR

Además, Rollston señala que la raíz hebrea yš‘ no es solo la base del nombre del profeta Isaías, sino también para veinte personas diferentes que aparecen en la Biblia. «Hay muchas personas con el nombre Isaías o nombres basados en la misma raíz», observa. Y si en realidad la palabra nvy forma parte del nombre del padre de alguien, definitivamente no está asociada al profeta, cuyo padre, según la Biblia, era Amoz.

El posible descubrimiento de objetos asociados al rey Ezequías y a Isaías, el profeta bíblico que asesoró al rey durante una época tumultuosa tras la conquista asiria del norte del Reino de Israel, al norte, y la amenaza continua al Reino de Judea, al sur, «es una rara oportunidad para revelar claramente esta época específica de la historia de Jerusalén», concluye Mazar.

«Está claro que el supuesto de que este sea [el sello] del profeta Isaías es fascinante, pero no deberíamos asumir que es totalmente cierto», advierte Rollston. «No lo es».

Fuente: National Geographic

Los arqueólogos que descubrieron el lugar lo llamaron “el misterioso teatro perdido de Jerusalén”. Y su estado es (casi) perfecto. Se trata de uno de los mayores hallazgos en la histórica capital del pueblo israelí de los últimos años y que arrojará mayor luz sobre los tesoros ocultos de la urbe.

El teatro se trata de un reducto con capacidad para unas 200 personas y que data del tiempo en que el Imperio Romano regía el destino de la ciudad, descubierto hace unos días y anunciado hoy por la Autoridad de Antigüedades de Israel.

Las excavaciones comenzaron en el Arco de Wilson (en honor al arqueólogo inglés Charles William Wilson quien lo descubrió en 1864) y luego de observar los hallazgos bajo tierra continuaron con los trabajos que condujeron hasta debajo mismo del Muro de los Lamentos.

Las excavaciones comenzaron en el “Arco de Wilson” y continuaron debajo del Muro de los Lamentos (Reuters)

 

(Reuters)

 

Joe Uziel en el hemiciclo. Habría sido utilizado para conciertos acústicos y para reuniones del concejo de notables de la Antigua Roma (AFP)

Los trabajos fueron conducidos por Joe Uziel, Tehillah Liberman y Avi Solomon. “Desde una perspectiva de la investigación, este es un descubrimiento sensacional. El hallazgo fue una verdadera sorpresa. No imaginamos que esa ventana podría abrirnos al misterio del teatro de Jerusalén”, indicó Uziel al diario Jerusalem Post.

Al parecer, según los primeros estudios realizados por los historiadores y arqueólogos, este teatro -más pequeños que otros encontrados tiempo atrás- habría sido utilizado para conciertos acústicos. “También ha sido conocido como el bouleuterion, donde el concejo de la ciudad se reúna. En este caso, el concejo de la colonia romana de Aelia Capitolina”, explicó Liberman.

Nuevos detalles sobre el fascinante descubrimiento -compuesto por otras ruinas que aún no han sido detalladas por los investigadores- serán expuestos en la Universidad Hebrea de Jerusalén en los próximos días, mientras la ciudad no sale de su asombro por los que sus entrañas tenían escondido.

El hallazgo del “teatro perdido” fue inesperado. Cuando los especialistas comenzaron con las excavaciones no pretendían toparse con este hemiciclo enterrado bajo el lugar más sagrado para el judaísmo. Sin embargo, continuaron con los trabajos y no pudieron creer estar frente a un hallazgo semejante y que permitirá conocer más de la vida en la ciudad más fascinante de Israel.

Fuente: Infobae

En la época de Jesús era notorio el peligro y la dificultad que caracterizaba al camino de la Galilea a Jerusalén (especialmente desde Jericó a Jerusalén) por causa de los constantes robos y ataques a los peregrinos judíos que subían de la Galilea a Jerusalén al menos tres veces por año.

El camino se iniciaba en Jerusalén a unos 750 metros sobre el nivel del mar, y bajaba unos mil metros hasta alcanzar Jericó, en el valle del Jordán, a 260 metros bajo el nivel del mar.

La parábola del Buen Samaritano descrita en Lucas 10 no es un hecho histórico tal como concebimos la historia en nuestros días. Sin embargo, si analizamos esta parábola  podremos llegar a varias conclusiones acerca del contexto geográfico, sociológico y religioso de la época.

En primer lugar, los samaritanos y los judíos constituían rivales irreconciliables; unos a otros se consideraban herejes. Los judíos fundamentaban sus razones en que los samaritanos hacían su culto en el monte Gerizim en lugar del Templo de Jerusalén. Además, solamente aceptaban a Moisés como único profeta, y no reconocían la tradición oral ni el libro de los Profetas ni el de los Escritos.

Posada del Buen Samaritano

Los judíos de la Galilea, y Jesús entre ellos, en sus peregrinaciones podrían hacer el camino más corto y práctico desde la Galilea a Jerusalén transitando por las montañas de Samaria. Sin embargo, preferían caminar por la ribera del Río Jordán (muy probablemente del lado de Jordania de nuestros días), extendiendo así su travesía y eso se debía a lo peligroso que le resultaba a un judío caminar por regiones samaritanas.

En segundo lugar, la parábola nos cuenta que un sacerdote y un levita pasan por delante del judío apaleado y lo ignoran, siguiendo su camino a Jerusalén. Normalmente pensaríamos que esa actitud se debía a una actitud de repudiable indiferencia al dolor, pero el significado va más allá. Es muy probable que ambos fueran rumbo a Jerusalén a oficiar en el Templo. La ley establecía que quien tocara un cadáver ensangrentado quedaría impuro hasta la noche, y alguien impuro no podía participar de los rituales religiosos.

La imagen del samaritano como el piadoso salvador del judío apaleado representa un cambio sustancial en relación al concepto del “prójimo”.

Esta claro que los personajes del sacerdote y el levita son mencionados en la parábola en forma intencional. Tampoco es casual atribuir al hombre misericordioso la condición de samaritano . Todo ello está muy deliberadamente escogido para subrayar la nueva noción de prójimo que Jesús quiere promulgar. Porque esta es la enseñanza de su parábola: el amor al prójimo sin importar su religión, su origen o su fe e inclusive si ese “prójimo” es tu propio enemigo.

Finalmente, el piadoso samaritano conduce al judío herido a una de las posadas que se encontraban en el camino y que tenían como función dar asistencia a los viajeros: proporcionarles agua, un lugar donde dormir bajo una fresca palmera en el cálido desierto, curar heridas, etc. tal como lo describe la parábola.

Justamente el actual museo del “Buen Samaritano”, inaugurado en el 2009, se encuentra en el camino que va a Jerusalén desde Jericó y es el lugar donde durante siglos sirvió como posada para los peregrinos que subían a Jerusalén inclusive desde la época del Segundo Templo.

En el museo se encuentran restos arqueológicos de la época del segundo templo (inclusive restos de uno de los tantos palacios del Rey Herodes) y allí se exponen fascinantes mosaicos principalmente de la época bizantina.

Uno de los hallazgos más impactantes es, sin dudas, la bellísima iglesia bizantina que ha sido restaurada manteniendo sus mosaicos originales y que se encuentra junto a las habitaciones de la posada .

Además, hay una muestra sobre los ritos de los samaritanos en la actualidad. Sí, ¡existen aún samaritanos! Son aproximadamente 1000 en total, la mitad de ellos viven en la ciudad israelí de Holón y la otra mitad residen en la ciudad palestina de Nablus o Siquém. El Monte Gerizin es el lugar más sagrado para la religión samaritana en nuestros días.

El Monte del Templo o Monte Moriah es uno de los sitios más disputados en la actualidad por su grado de santidad para las tres religiones monoteístas.

Según el Judaísmo sobre la Roca blanca que se encuentra en el interior del Domo de la Roca, el mundo fue creado (lo que se llama en hebreo, la piedra fundamental) además ahí ocurrió el sacrificio de Isaac (o casi sacrificio) y posteriormente en la época del rey Salomón fue construido el Sagrado Templo, reconstruido por Zerubabel y refaccionado por el Rey Herodes el Grande. En esa roca se encontraba el Santo de los Santos.

El Cristianismo considera al Monte del Templo como el lugar donde se encontraba el Templo de Herodes. El mismo Templo donde Jesús se debatió con los sabios a la edad de 12 años y por supuesto el mismo Templo que tanto Jesús como el resto de los Judíos de la época peregrinaban tres veces al año.

El Islam considera la Roca como el sitio en donde el Profeta Mahoma, proveniente de La Meca, ascendió con su caballo alado (Al Burak) al cielo para recibir de Dios los 5 preceptos del Islam.

Monte del Templo

Los edificios que vemos en la actualidad, y que tal vez sean “la postal típica de Jerusalém”, son dos: El Domo de la Roca y la Mezquita de Al Aqsa.

EL DOMO DE LA ROCA (con su cúpula dorada) NO ES UNA MEZQUITA (y nunca lo fue), si no un santuario donde se recuerda el mencionado ascenso de Mahoma al cielo.

La Mezquita de Al Aqsa (“La Lejana”), de cúpula gris es la tercera mezquita más importante del mundo musulmán.

Ambas estructuras datan del siglo VII de nuestra era, en ocasión de la conquista árabe de la Tierra de Israel y, si bien pasaron por una reestructuración a Iglesias en la época de los Cruzados (que duró muy poco hasta la reconquista de Jerusalén por parte de Saladino), siempre mantuvieron su misma forma. Es de destacar, que Jerusalén no aparece ni un vez en el Corán. Sin embargo, clérigos musulmanes del siglo VIII van a interpretar que Al Aqsa (“La Lejana”), que sí aparece en el Corán se refiere a Jerusalém. Desde entonces Jerusalén es considerada la tercera ciudad más importante del Islam

En la actualidad el Monte del Templo está bajo responsabilidad de Israel, como soberano, pero existe un Status Quo en donde están involucrados principalmente Jordania y también Arabia Saudí. En ese acuerdo de Status Quo existe una autonomía absoluta en el manejo administrativo del lugar por parte de musulmanes (lo que se llama el Waqf) sin intervención de Israel, es decir, Israel no puede realizar excavaciones, ni refacciones ni inmiscuirse en el manejo de aspectos económicos y administrativos.

¡ESA IDEA DE RECONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO ES INVIABLE, IMPOSIBLE Y APOYADA ÚNICAMENTE POR MINÚSCULOS GRUPOS!

Inclusive los grandes Rabinos en los últimos 200 años han prohibido el ascenso al Monte del Templo por motivos de santidad del lugar (ya que antiguamente sólo el Sumo Sacerdote podía entrar en el Santo de los Santos y según los Rabinos de hoy, sería una herejía si alguien entrase en ese lugar santísimo) y por motivos pragmáticos para evitar provocaciones innecesarias a la población musulmana.