Mes: julio 2020

La ciudad de Gamla se encuentra sobre la colina occidental de las alturas del Golán y toma su nombre del hebreo gamal, “camello”, por estar en una colina con forma de joroba.

Justamente Yosef Ben Matityahu, comandante en jefe en la Galilea de la rebelión de los judíos contra Roma proporciona en uno de sus libros (ya bajo el nombre de Flavio Josefo) un fascinante detalle topográfico e histórico que a posteriori ayudaría a que los arqueólogos encontraran las ruinas de esta ciudad en 1976.

Yosef Ben Matityahu fortificó Gamla en el año 66 convirtiéndola en la ciudad más importante en el Golán. En el año 67, los romanos, liderados por el gran general Vespasiano y su hijo Tito (ambos serían coronados emperadores de Roma algunos años después) asedian la ciudad por el término de un mes.

En un primer ataque los sodados romanos fracasan en su intento por conquistar la ciudad y muchos de ellos caen muertos ante el excelente auto acuartelamiento de los rebeldes.

¡La euforia de los rebeldes era indescriptible!

En la época de Jesús era notorio el peligro y la dificultad que caracterizaba al camino de la Galilea a Jerusalén (especialmente desde Jericó a Jerusalén) por causa de los constantes robos y ataques a los peregrinos judíos que subían de la Galilea a Jerusalén al menos tres veces por año.

El camino se iniciaba en Jerusalén a unos 750 metros sobre el nivel del mar, y bajaba unos mil metros hasta alcanzar Jericó, en el valle del Jordán, a 260 metros bajo el nivel del mar.

La parábola del Buen Samaritano descrita en Lucas 10 no es un hecho histórico tal como concebimos la historia en nuestros días. Sin embargo, si analizamos esta parábola  podremos llegar a varias conclusiones acerca del contexto geográfico, sociológico y religioso de la época.

En primer lugar, los samaritanos y los judíos constituían rivales irreconciliables; unos a otros se consideraban herejes. Los judíos fundamentaban sus razones en que los samaritanos hacían su culto en el monte Gerizim en lugar del Templo de Jerusalén. Además, solamente aceptaban a Moisés como único profeta, y no reconocían la tradición oral ni el libro de los Profetas ni el de los Escritos.

(traducción del artículo publicado por la Universidad Hebrea de Jerusalén el día 08/02/2017)

El arqueólogo de la Universidad Hebrea Dr. Oren Gutfeld: “Este es uno de los descubrimientos arqueológicos más emocionantes, y el más importante de los últimos 60 años, en las cuevas de Qumrán”.

Las excavaciones en una cueva en los acantilados al oeste de Qumran, cerca de la costa noroeste del Mar Muerto, demuestran que los Rollos del Mar Muerto del período del Segundo Templo, estaban ocultos en la cueva y fueron saqueados por los Beduinos a mediados del siglo pasado. Con el descubrimiento de esta cueva, los expertos ahora sugieren que debería enumerarse como la Cueva 12.

Arqueólogos cavando

El sorprendente descubrimiento, que representa un hito en la investigación de los Rollos del Mar Muerto, fue realizado por el Dr. Oren Gutfeld y Ahiad Ovadia, del Instituto de Arqueología de la Universidad Hebrea de Jerusalén, con la colaboración del Dr. Randall Price y estudiantes de la Universidad Liberty en Virginia, EE. UU. 

Los excavadores son los primeros en descubrir, en más de 60 años, una nueva cueva de los rollos y excavarla correctamente.

La excavación fue apoyada por la Administración Civil de Judea y Samaria, por la Autoridad de la Naturaleza y Parques de Israel, y la Autoridad de Antigüedades de Israel (IAA), y es parte de la nueva “Operación Manuscrito”, lanzada en la IAA por su Director-General, Sr. Israel Hasson, para realizar relevamientos sistemáticos y excavar las cuevas en el desierto de Judea.

×